La portavoz de Sanidad del Grupo Parlamentario Socialista, Isabel Gil Rosiña, ha acusado este miércoles al Gobierno de María Guardiola de estar “desmantelando la sanidad pública mientras abre la puerta al negocio privado”. Gil Rosiña ha hecho estas declaraciones durante su intervención en la Comisión de Salud y Atención a la Dependencia de la Asamblea de Extremadura, en la comparecencia de llíneas generales de la consejera, Sara García Espada.
Gil Rosiña ha asegurado que el Ejecutivo autonómico “sigue instalado en la autocomplacencia y en la negación de la realidad del sistema sanitario”, pese a llevar ya más de dos años de gestión, y ha reprochado a la consejera que actúe “como si acabara de llegar al cargo, cuando ya ha tomado decisiones que afectan directamente al deterioro del sistema”.
La portavoz socialista ha advertido de un “empeoramiento objetivo de la sanidad pública extremeña”, señalando la caída del peso de las políticas sociales en el presupuesto, el aumento de las derivaciones a la sanidad privada y el incremento del gasto en actividad extraordinaria sin una reducción efectiva de las listas de espera.
En materia de Atención Primaria, Gil Rosiña ha denunciado que el compromiso legal de atención en 48 horas “no se cumple en numerosos municipios de Extremadura”, donde, según ha afirmado, los pacientes pueden llegar a esperar entre 12 y 14 días para ser atendidos por su médico de familia. “Esto no es una excepción, es una situación estructural que el Gobierno ha normalizado”, ha señalado.
La portavoz socialista ha advertido de la “situación límite” de las urgencias hospitalarias y del “agotamiento de los profesionales sanitarios”, denunciando conflictos en distintas áreas de salud y la falta de interlocución efectiva con los equipos directivos del Servicio Extremeño de Salud.
Asimismo, ha cuestionado la gestión de las infraestructuras sanitarias y ha criticado el retraso de proyectos clave como la segunda fase del Hospital Universitario de Cáceres, así como la paralización o demora de centros de salud ya planificados en la anterior legislatura.
Gil Rosiña también ha expresado su preocupación por el impacto del acuerdo presupuestario entre el Partido Popular y Vox, preguntando si los fondos adicionales previstos “van a reforzar la sanidad pública o a incrementar aún más las derivaciones a la privada”.
Finalmente, ha reprochado a la consejera “falta de autocrítica y de conexión con la realidad de los profesionales sanitarios”, concluyendo que la situación actual del sistema sanitario extremeño “exige decisiones urgentes y un cambio de rumbo”.
